El duelo

La ventisca nunca se había sentido tan áspera como hasta ahora al vapulearnos sin un ápice de clemencia,lo que probablemente se debía a que aun palpábamos el agrio sabor de la derrota en nuestras bocas y es que, tras ser emboscados por la banda de Samuel el sucio a duras penas logramos escapar del despeñadero... Leer más →

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